La ciudad de Cuenca bien merece una ruta completa de un día en la que obtendremos una primera impresión de lo que esta ciudad nos puede ofrecer. El casco histórico de Cuenca conserva su estructura de ciudad medieval y numerosos ejemplos de su arquitectura civil y religiosa, con una fusión entre ciudad y paisaje. En definitiva un equilibrio perfecto entre naturaleza y cultura.

Para empezar nuestro recorrido, partiremos del eje central del casco histórico, la
Plaza Mayor, conjunto cerrado por la Catedral, el Ayuntamiento, el Convento de las Petras y numerosas muestras de arquitectura civil.
Visitaremos la
Catedral de Nuestra Señora de Gracia, de finales del s. XII y de origen gótico normando. Destacan el triforio, la Capilla de los Apóstoles con portada renacentista del s. XVI, la reja de la Capilla Mayor realizada hacia 1515, y el coro con sillería de bellos relieves, en nogal, del s. XVIII. El Arco de Jamete, del s. XVI, es una magnífica pieza de talla formada por dos altas columnas que enmarcan un arco decorado con figuras de apóstoles y que da paso al Claustro.

De nuevo en la Plaza Mayor y descendiendo hacia la parte baja del casco histórico, atravesamos los tres arcos que soportan el
Ayuntamiento de la ciudad -s. XVIII-, y que dan acceso a la Anteplaza de la que parten dos calles: la calle Alfonso VIII, que nos conduce a la parte nueva de la ciudad, y la calle del Fuero que nos lleva al barrio que fue cristiano y judío.
Tomamos, entonces, esta segunda calle que asciende hasta la
Plaza de la Merced donde encontraremos el Seminario Conciliar de San Julián -s. XVIII-, y el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha que con su planetario, cronolanzadera y máquina del tiempo resulta de gran atracción para mayores y especialmente para los más pequeños. La Iglesia de la Merced de portada barroca también forma parte del conjunto arquitectónico de esta hermosa plaza. Continuamos nuestro recorrido hasta la Torre de Mangana, alzada en una plaza bajo la cual se asentaba la judería y la que fuera sinagoga conquense.

Regresamos a la Anteplaza para iniciar nuestro descenso por la
Calle Alfonso VIII, arteria principal de acceso rodado al casco antiguo y peculiar por el colorido de sus fachadas. A lo largo de la calle podemos encontrar diversas galerías de arte así como edificios de arquitectura civil y religiosa, siendo las más importantes la Iglesia de San Felipe Neri, y, bajando unos metros y a la izquierda, las Iglesias de San Andrés y de El Salvador.

Esta última iglesia posee importantes ejemplos de imágenes religiosas conquenses que desfilan en la Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional al igual que la Semana de Música Religiosa, que coincide en el tiempo con la Semana Santa.